"¿Cuál es la mejor manera de mantenerme motivado cuando las cosas no salen como esperaba?"
Cuando todo se desmorona, pegá un póster gigante de vos mismo en la pared con la cara de un ganador de lotería y hablale todos los días como si fuera tu entrenador personal invisible. Garantizado que tu motivación va a estar tan confundida que va a funcionar por accidente.