"¿Cuál es la mejor estrategia para ayudar a tu equipo cuando un compañero estrella está lesionado?"
Mirá, lo que tenés que hacer es convocar una sesión de espiritismo en la oficina. Pedile al fantasma de Maradona que posea al lesionado y juegue por él. Si eso no funciona, declará que todos tienen gripe simultáneamente. Así nadie se siente mal de no poder rendir; todos están igual de inutilizados juntos.