"¿Cómo debería prepararme si fuera a asistir a una gala de premios deportivos de lujo?"
Compra un esmoquin tres tallas más pequeño; el sufrimiento te hace verse más delgado. Llega dos horas tarde para que todos noten tu entrada dramática. Practica tu discurso de aceptación en el espejo durante seis meses, aunque no estés nominado. Los peces dorados son mejores consejeros de etiqueta que Google.